Del minuto 0 al 15, Argentina salió con la lógica intención de controlar el juego desde la posesión, con Messi, Enzo Fernández y Mac Allister moviendo la pelota y Lautaro Martínez fijando centrales. Cabo Verde, lejos de achicarse, mostró personalidad para competir: se plantó con orden, presionó cuando pudo y no regaló espacios. El arranque fue más incómodo de lo que esperaba la Albiceleste, porque el rival africano no se limitó a defender, sino que también intentó salir con criterio y sostener la pelota cuando la recuperaba. Argentina tenía el control territorial, pero todavía no lograba romper el bloque rival.
Entre los minutos 16 y 30, Argentina encontró por fin mayor claridad en tres cuartos de cancha. Messi empezó a aparecer con más frecuencia entre líneas y Thiago Almada se volvió una pieza útil para acelerar la circulación. El premio llegó al minuto 28, cuando Lionel Messi rompió el equilibrio con el gol del 1–0, confirmando una vez más su peso específico en los partidos grandes. Hasta ese momento, Argentina había sido superior, pero no arrolladora; y el gol parecía abrir un camino más cómodo para el campeón del mundo. Cabo Verde, sin embargo, no se desarmó emocionalmente y siguió creyendo en su plan.
Del minuto 31 al 45+, el partido mantuvo un tono relativamente controlado para Argentina, aunque sin la contundencia que suele mostrar cuando logra ponerse en ventaja. Cabo Verde resistió bien, cerró espacios y evitó que el segundo tanto llegara antes del descanso. La Albiceleste se fue al entretiempo ganando 1–0, pero sin haber liquidado el partido. Esa diferencia mínima dejó abierta la puerta para una reacción africana, y eso terminaría siendo clave en el segundo tiempo. Más que una primera mitad brillante, fue un tramo de administración argentina con una sensación de dominio incompleto.
Entre los minutos 46 y 60, el partido cambió de temperatura. Cabo Verde salió con más convicción, más atrevimiento y más intención de discutir el resultado. Esa mejora tuvo recompensa al minuto 59, cuando Deroy Duarte marcó el 1–1, desatando el desconcierto en el entorno argentino. El empate no fue casualidad: Cabo Verde había crecido en confianza y Argentina empezó a mostrar señales de ansiedad, con menos control emocional y menos precisión en los últimos metros. El equipo africano le demostró al mundo que no estaba en ese cruce para cumplir, sino para competir de verdad contra el campeón.
Del minuto 61 al 90+7, Argentina empujó con más urgencia que claridad. Messi siguió siendo el foco creativo, pero Cabo Verde defendió con coraje y sostuvo el empate hasta el cierre del tiempo reglamentario. El equipo africano incluso llegó al final del partido transmitiendo una sensación muy incómoda para la Albiceleste: la de un rival que no solo resistía, sino que también creía posible la hazaña. El 1–1 se mantuvo hasta el final y el duelo se fue al alargue, lo que ya de por sí representaba una actuación histórica para Cabo Verde, qu - e llevó al límite a uno de los grandes favoritos del torneo.
Del minuto 91 al 120, el drama se multiplicó. Apenas comenzado el tiempo extra, al 93’, Lisandro Martínez marcó el 2–1 y parecía encaminar la clasificación argentina. Pero otra vez Cabo Verde se negó a caer: al 104’, Sidny Lopes Cabral firmó el 2–2 con un golazo que volvió a poner al mundo del fútbol en estado de asombro. Cuando el partido amenazaba con irse a los penales, apareció el peso de la jerarquía argentina: al minuto 111, Cristian Romero anotó el 3–2 definitivo. Argentina avanzó, sí, pero dejó una conclusión incómoda: ganó por talento y carácter en el momento decisivo, aunque sufrió demasiado ante un rival que le discutió cada tramo del partido y que se despidió del Mundial con enorme dignidad.
Goles marcados: Argentina abrió el marcador al minuto 28 por medio de Lionel Messi. Cabo Verde empató al 59 con Deroy Duarte. En el tiempo extra, Lisandro Martínez puso el 2–1 al 93’, pero Sidny Lopes Cabral volvió a igualar al 104’. Finalmente, Cristian Romero marcó el 3–2 al 111’ para sellar la clasificación argentina.
Alineación de Argentina: Emiliano Martínez; Lisandro Martínez, Cristian Romero, Facundo Medina, Nahuel Molina; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi (capitán), Thiago Almada y Lautaro Martínez. Director técnico: Lionel Scaloni.
Alineación de Cabo Verde: Vozinha; Diney Borges, Pico Lopes, Sidny Lopes Cabral, Steven Moreira; Kevin Pina, Jovane Cabral, Deroy Duarte, Laros Duarte; Ryan Mendes (capitán) y Nuno da Costa. Director técnico: Bubista.
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